La forma en que hablas de tu tribu positivamente importa. Una de las mejores cosas en las que estoy involucrado es un pequeño montón para padres. Rodeando de una docena de hombres se reúnen semanalmente, haciendo malabares con la vida, el trabajo y la tribu, tratando de hacer lo mejor posible, buscando un poco de apoyo, responsabilidad y aliento. En nuestro montón, la honestidad importa. Confiamos el uno en el otro y es importante que digamos la verdad, incluso cuando no nos vemos tan perfectamente. La mayoría de las veces, encontramos un compensación útil entre dar actitud y pedir ayuda. Pero a veces, si no tenemos cuidado, es practicable caer en la trampa de quejarse, a través de uno "¡Nunca creerás lo que hicieron mi hijo o mi esposa!" tras otro. El hecho es que la forma en que hablas de tu tribu positivamente importa.

La vida puede ser un desafío. Pero es un privilegio ser padre, incluso cuando las cosas son difíciles. Todos tendemos a poblar y liderar a nuestras familias tanto en respuesta a la novelística en curso que elaboramos como en respuesta a lo que positivamente sucede. Cómo pensamos y qué decimos es importante. Aquí hay 6 razones por las que importa cómo se acento y acerca de su tribu.

1. La conversación positiva ayuda a construir una civilización llano positiva.

¿Eres un animador, o determinado que constantemente se prepara para el fracaso por ser tan pesimista? El pensamiento positivo tiene un historial comprobado de ser caritativo en los negocios y la educación. Pensar positivamente no puede hacer falta más que ayudar en casa.

2. Las profecías autocumplidas son reales.

Cualquier expectativa que tengamos, positiva o negativa, afecta el comportamiento y los eventos en la medida en que podamos hacer que esa expectativa se cumpla.

3. La traición a la confianza no tiene remate de antigüedad.

¿Alguna vez has conocido "compartir en exceso" en las redes sociales que te hace estremecer? El hecho de que tengan una gran historia no significa que podamos ignorar los derechos de privacidad de nuestros hijos. Cuando hablamos mal de nuestra tribu, culpamos a nuestros hijos o nuestras esposas por el fracaso.

4. Ser duro es ineficaz.

Regañar a los miembros de la tribu es una intervención ineficaz. En ocasión de mejorar el comportamiento, ser duro aumenta la probabilidad de que su relación se deteriore. Cómo hablamos de asuntos familiares.

5. El estímulo mutuo funciona mediante la construcción mutua.

El estímulo se asocia con mejores resultados. Esto es cierto independientemente de la antigüedad del chiquillo. ¡Adicionalmente, el estímulo funciona con su cónyuge!

6. Hay un momento y un ocasión.

Todos necesitamos tener lugares donde podamos ser honestos y admitir apoyo con respecto a problemas familiares inquietantes. Aquí es donde entran el asesoramiento, los grupos de apoyo basados ​​en la fe y los confidentes de confianza. Pero es importante poner barandas en torno a de esas experiencias y evitar crear una novelística negativa u hostil que tome vida propia.

Sonido: cómo ¿Ser animador ha ayudado a tu tribu cuando las cosas eran difíciles?